La Arquidiócesis de Santiago de los Caballeros celebró la Jornada de la Infancia y la Adolescencia Misionera 2026 con una Eucaristía presidida por el obispo auxiliar, monseñor Andrés Amauri Rosario.
La Catedral Metropolitana Santiago Apóstol el Mayor fue el escenario de la festividad, cuyo lema en esta versión es “Niños misioneros: bautizados anunciando a Jesús”. La jornada se celebra cada año el cuarto domingo del mes de enero.
En la homilía, el padre Héctor Núñez, director arquidiocesano de las Obras Misionales Pontificias, ponderó la presencia constante de la Palabra de Dios y expresó que “ella nos habla, nos ilumina, nos llama, nos congrega en unidad y nos envía”.
Asimismo, recordó que la niñez y la adolescencia forman parte esencial de la misión de la Iglesia y de Jesucristo. En ese sentido, pidió al Señor que renueve esta función y permita que cada niño sea consciente de su rol dentro de la Iglesia.
Los religiosos resaltaron la labor que desarrolla la Jornada de la Infancia y la Adolescencia Misionera, cuyo objetivo es formar a niños y adolescentes en el espíritu misionero, enseñándoles a ayudar a otros niños del mundo, especialmente a los más pobres y necesitados, mediante el sostenimiento de obras en escuelas, hospitales, programas de alimentación y catequesis.
La Jornada Misionera fue fundada en 1843 por el obispo francés monseñor Carlo de Forbin-Janson, bajo el lema “los niños ayudan a los niños”, y se desarrolla en varios países promoviendo la oración, el sacrificio y la ofrenda.
Entre las acciones que impulsa la Jornada de la Infancia y la Adolescencia figuran orar por los niños del mundo y por las misiones; compartir de lo que se tiene mediante ofrendas, sacrificios y gestos de solidaridad; vivir la fe siendo buenos cristianos en la familia, la escuela y la comunidad, y ser misioneros con el ejemplo, las palabras y las obras.
Al finalizar la celebración, el obispo auxiliar y párroco de la Catedral, monseñor Rosario, bendijo a la infancia misionera y pidió que, en una sola voz, proclamaran el lema “¡Niños misioneros, bautizados anunciando a Jesús!”, el cual fue pronunciado con entusiasmo y fe.
También exhortó a los padres a cuidar a sus hijos en todos los escenarios y situaciones, señalando que “cuando el niño y el adolescente se cuidan, se respetan y se valoran, crecen con una formación integral, y lo que tienen en su corazón lo logran”.
La celebración fue amenizada por el coro María de Mi Niñez, mientras que las lecturas estuvieron a cargo de Laura María Acevedo, Elías de Jesús Acevedo y María Esmeralda Díaz.



