Un testamento espiritual escrito por el Papa Francisco, de puño y letra, fechado el 29 de junio de 2022 en la residencia de Santa Marta, ha salido a la luz, revelando detalles íntimos y profundamente simbólicos sobre sus deseos para el momento de su muerte.
El documento, firmado por Jorge Mario Bergoglio, establece con claridad el lugar y las condiciones en las que desea ser sepultado. El Pontífice pide que su tumba sea preparada en la Basílica de Santa María la Mayor, uno de los templos marianos más emblemáticos de Roma y profundamente ligado a su pontificado. Específicamente, ha solicitado que el nicho se ubique en la nave lateral, entre la Capilla Paulina —que alberga el icono de la Salus Populi Romani, al que ha mostrado especial devoción— y la Capilla Sforza.
Francisco expresa además su deseo de que la tumba esté “en la tierra”, es decir, directamente sobre el suelo, sin ningún tipo de elevación o pedestal. Subraya que debe ser sencilla, sin decoración particular, y con una única inscripción que diga simplemente: Franciscus.
Esta elección refleja la humildad y la cercanía al pueblo que han caracterizado su pontificado desde su elección en 2013. Asimismo, representa una profunda conexión con la Virgen María, a quien siempre ha encomendado su ministerio, y con el pueblo romano, en cuyo corazón se encuentra la Basílica de Santa María la Mayor.
Aunque el Papa continúa cumpliendo activamente con sus responsabilidades como líder de la Iglesia Católica, este testamento espiritual ofrece una ventana a su legado espiritual y a la sencillez con la que desea ser recordado.



