Ghislaine Maxwell, expareja y colaboradora de Jeffrey Epstein, se ha acogido a la Quinta Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos, negándose a responder preguntas durante el interrogatorio ante el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes.
Maxwell, quien ha sido condenada a 20 años de prisión por su complicidad en la red de prostitución de menores de Epstein, compareció virtualmente a puerta cerrada desde la prisión de Texas, pero utilizó su derecho guardar silencio y evitar la autoincriminación mientras está bajo juramento.
El abogado de la cómplice de Epstein ha condicionado la colaboración de la acusada a un indulto por parte del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump.
“Solo declarará de forma plena y honesta si el presidente Trump le concede clemencia”, indicó David Oscar Markus, abogado de Maxwell.
Asimismo, añadió que tanto Trump como Bill Clinton serían “inocentes de cualquier conducta indebida”, pero “solo ella puede explicarlo”.
El testimonio de la condenada podría ser valioso para aclarar la situación tras la reciente publicación de tres millones de documentos de Epstein, en los que aparecen figuras públicas como Bill Clinton, Donald Trump o Steve Bannon.
«Obviamente, esto es muy decepcionante… Teníamos muchas preguntas que hacerle sobre los delitos que ella y Epstein cometieron, así como preguntas sobre posibles cómplices», dijo el presidente republicano del Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes, James Comer.
«Queremos sinceramente llegar a la verdad para el pueblo estadounidense y hacer justicia a las supervivientes, de eso se trata esta investigación», añadió Comer.



