En un movimiento estratégico para consolidar la soberanía económica, el orden logístico y el desarrollo territorial en la frontera, el ministro de Industria, Comercio y Mipymes, Yayo Sanz Lovatón, encabezó este martes una extensa mesa de trabajo y un recorrido de evaluación técnica por el mercado fronterizo de Dajabón.
La intervención gubernamental tuvo como objetivo escuchar sugerencias para la implementación de estrategias diseñadas para eficientizar el flujo de mercancías y que estas se traduzcan en una expansión directa de las oportunidades comerciales, protegiendo a los pequeños emprendedores locales y conectándolos con las grandes cadenas de valor del país.
“El gobierno del presidente Luis Abinader entiende a la perfección que ustedes son el motor que mantiene viva y productiva nuestra frontera. No venimos a imponer modelos que los desplacen; venimos a articular soluciones para que haya más volumen, más seguridad y mejor comercio”, aclaró Sanz Lovatón, ante decenas de comerciantes. “Nos llevamos hoy ideas sumamente valiosas, nacidas de quienes conocen la realidad de este mercado mejor que nadie. Como abanderado histórico de las mipymes, puedo afirmar: vamos a seguir invirtiendo, y vamos a asegurar que el progreso de Dajabón tenga el rostro de su gente”.
Desde el liderazgo local, el destacado empresario Héctor Kildere Taveras validó la intervención oficial, calificando la presencia del ministro como “una acción de Estado atinada, transparente y a tiempo”. “Desde el empresariado dajabonero apoyamos firmemente toda iniciativa que venga a dignificar nuestro mercado y a construir desarrollo genuino”, subrayó.
Paz social y validación territorial
Para consolidar este pacto y proyectar un frente unificado, el diseño de esta política de intervención contó con el respaldo in situ de un bloque integral de autoridades civiles y legislativas, conformado por la gobernadora provincial, Severina Gil; el alcalde del municipio, Santiago Riverón, y el diputado Tony Bengoa.
De manera fundamental para la cohesión sociopolítica del territorio, la jornada contó con el acompañamiento del sacerdote José Luis Núñez Mármol, conocido popularmente como “Padre Chepe”. Su presencia fungió como garantía moral de que la perspectiva comunitaria, la paz social y la dignidad de los trabajadores más vulnerables se mantendrán en el centro gravitacional del desarrollo fronterizo.
Con esta acción territorial, el MICM reafirma su doctrina de gobernanza por proximidad, transformando la incertidumbre en un sólido capital de confianza institucional y asegurando que la frontera dominico-haitiana se desarrolle bajo un modelo innegociable: prosperidad inclusiva, orden logístico y rentabilidad para los dominicanos.



