La vida y legado del legendario salsero Willie Colón fueron recordados el 9 de marzo durante una solemne misa fúnebre celebrada en la Catedral de San Patricio, en Nueva York, a la que asistieron familiares, amigos, colegas del ámbito musical y miembros de la comunidad latina.
Para la familia del artista, de profundas raíces católicas, el momento central de la despedida fue la celebración de la Eucaristía, en la que encomendaron su alma a Dios y recordaron su trayectoria y su vida desde la fe.
La ceremonia fue oficiada en inglés y español por monseñor Joseph Espaillat, obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Nueva York, quien también pronunció la homilía a solicitud de la familia.
El recuerdo de un padre
Antes de la Liturgia de la Palabra, los hijos del músico compartieron emotivas palabras en las que resaltaron no solo el impacto artístico de su padre, sino también su rol dentro del hogar.
Diego Colón fue el primero en dirigirse a los presentes, recordando que, aunque el público lo conocía por distintos sobrenombres ligados a su carrera musical, para ellos simplemente era su padre.
Durante su intervención, evocó momentos cotidianos en familia, describiendo las cenas llenas de conversaciones, bromas, consejos y hasta improvisaciones musicales. Con evidente emoción, expresó que su ausencia deja un vacío profundo en el hogar y en el corazón de quienes lo conocieron de cerca.
Un deseo cumplido
Posteriormente, Alejandro Colón agradeció la presencia de quienes acudieron a acompañar a la familia en ese momento de duelo y reveló que su padre había imaginado durante años cómo sería su despedida.
Según explicó, el músico deseaba que su funeral se realizara en la Catedral de San Patricio, un anhelo que finalmente pudo cumplirse gracias al apoyo de familiares, amigos y admiradores.
Durante su discurso también destacó el legado musical de su padre y el impacto que tuvo en varias generaciones. Señaló que, aunque el artista ya no está físicamente, su obra continuará siendo parte de la vida de millones de personas.
Oración por su descanso
Las lecturas bíblicas fueron proclamadas por familiares cercanos, mientras que en su homilía monseñor Espaillat agradeció la oportunidad de acompañar a la familia en un momento tan significativo.
El obispo recordó además cómo la música de Colón formó parte de su propia vida, señalando que fue a través de sus canciones que conoció el sonido del trombón, instrumento que se convirtió en una de las señas de identidad del artista.
Último homenaje musical
Al concluir la ceremonia, el tributo continuó en las afueras de la catedral, donde varios músicos interpretaron algunas de las melodías más emblemáticas del artista con trombones, mientras el féretro salía del templo en su último recorrido hacia el vehículo fúnebre que lo conduciría al cementerio.
La misa fue transmitida en vivo a través del canal oficial de YouTube de la Catedral de San Patricio, permitiendo que admiradores de distintas partes del mundo pudieran seguir la despedida del influyente músico.



