El exclusivo evento conmemoró tres décadas de visión, perseverancia y pasión, celebrando una historia en la que el cigarro ha sido el punto de partida para construir vínculos, compartir experiencias y crear una comunidad que trasciende generaciones.
Santo Domingo, R.D. – La Gran Fumada celebró su quinta edición en una noche que marcó un capítulo especial en la historia de Arturo Fuente Cigar Club: su 30 aniversario. Tres décadas después de que Ciro Cascella, presidente de Arturo Fuente Cigar Club, imaginara un espacio donde la pasión por el cigarro fuera el punto de partida para crear vínculos y compartir grandes momentos, aquella visión se ha convertido en una comunidad que mantiene viva su esencia.
Lo que comenzó como el sueño de un joven emprendedor es hoy un referente para quienes valoran la tradición del cigarro, la buena compañía y las experiencias cuidadosamente concebidas. La Gran Fumada representa una de las mayores expresiones de esa filosofía y se consolida como el encuentro más importante del calendario del club.
Para esta celebración, la organización presentó una exclusiva caja concebida especialmente para conmemorar el aniversario, con trece cigarros, entre los que se encontraban seis cigarros inéditos, nunca antes disponibles en el mercado. La velada también reunió lo mejor de la gastronomía y el maridaje, con una propuesta culinaria del chef del Hotel El Embajador, la presencia de la prestigiosa casa de caviar Petrossian y una selección de etiquetas como Glenfiddich, Hennessy, Moët & Chandon, Don Julio 1942, Brugal, Marqués de Riscal y Cardenal de Mendoza, entre otras.
“Cuando pienso en nuestra trayectoria, entiendo que nuestro mayor logro no se mide únicamente en los años transcurridos, sino en las personas que han hecho posible esta historia”, expresó Cascella, al destacar el significado de este aniversario.
Con esta quinta edición, La Gran Fumada reafirmó su posición como uno de los encuentros más exclusivos y prestigiosos de la industria del cigarro, una cita de alto nivel que celebra la excelencia del tabaco dominicano y reúne a quienes comparten la pasión por esta tradición.
Más allá del lujo y de las experiencias excepcionales que distinguen cada edición, su verdadero valor permanece en aquello que inspiró la visión de Ciro Cascella hace 30 años: la capacidad de transformar una pasión compartida en conexiones, amistades y momentos que trascienden el tiempo.




