El empresario Román Ramos, fundador de Grupo Ramos y una de las figuras clave en la transformación del comercio moderno en República Dominicana, falleció este jueves, dejando un legado que marcó el desarrollo del sector retail y la economía nacional.
De origen español, Ramos llegó al país en 1959 con apenas 17 años y una oportunidad de trabajo. Lo que comenzó como el sueño de un joven inmigrante terminó convirtiéndose en una de las historias empresariales más exitosas del país, al transformar una pequeña tienda de textiles en uno de los conglomerados comerciales más importantes de República Dominicana.
A lo largo de su trayectoria impulsó la modernización del comercio minorista, introdujo nuevos formatos de venta y lideró la expansión de marcas que hoy forman parte del día a día de millones de dominicanos. Su visión empresarial también permitió la creación de miles de empleos y consolidó a Grupo Ramos como uno de los principales empleadores del país.
De Asturias a República Dominicana
Román Ramos nació en Pola de Allande, Asturias, España. En 1959 emigró a República Dominicana, donde inició su vida laboral en La Sirena, un establecimiento fundado en 1930 que entonces operaba como una tienda de textiles.
Durante una entrevista para el programa Migrantes, conducido por la periodista Millizen Uribe, recordó que llegó al país con un empleo asegurado y la firme determinación de construir un mejor futuro.
La compra que cambió el rumbo de La Sirena
Uno de los momentos decisivos de su carrera ocurrió en 1965, en plena Guerra de Abril, cuando adquirió La Sirena junto a un socio mediante un acuerdo de pago a plazos.
Aquella apuesta empresarial marcó el inicio de una profunda transformación. Con el paso de los años, la pequeña tienda evolucionó hasta convertirse en Grupo Ramos, un conglomerado que revolucionó el comercio dominicano con la expansión de supermercados, hipermercados y otros formatos de venta, elevando la experiencia de compra de los consumidores.
Un liderazgo basado en las personas
Aunque fue reconocido como el fundador de Grupo Ramos, Ramos siempre insistió en que el crecimiento de la empresa fue resultado del esfuerzo colectivo.
En una de sus reflexiones más recordadas expresó que el éxito de la organización pertenecía también a quienes dedicaron años de trabajo al desarrollo del grupo.
«Lo hemos construido, los colaboradores han participado. Muchos ya no están, pero han tirado aquí sus mejores años, y han salido bien de aquí, con su pequeña fortuna.»
Su filosofía de liderazgo estuvo centrada en valorar el talento humano como el principal activo de la empresa, una visión que contribuyó a consolidar una sólida cultura organizacional.
Un legado que trasciende los negocios
La historia de Román Ramos va mucho más allá de la creación de una empresa. Su capacidad para innovar transformó una tradicional tienda ubicada en la avenida Mella en uno de los grupos comerciales más influyentes del país.
Su aporte fue determinante para la modernización del comercio minorista en República Dominicana, el fortalecimiento de la actividad económica y la generación de miles de empleos. Gracias a ese legado, Grupo Ramos se convirtió en un referente del sector y en un modelo de inspiración para varias generaciones de empresarios y emprendedores.




