Tras las denuncias que señalaban que unos 30 recién nacidos habrían fallecido entre julio y agosto por presuntas infecciones bacterianas en el Hospital Universitario Maternidad Nuestra Señora de la Altagracia, el Servicio Nacional de Salud (SNS) informó que, tras intervenir el centro, constató 17 muertes neonatales entre el 1 y el 24 de agosto de 2026.
En un comunicado, la entidad indicó que, de los fallecidos, tres dieron positivo a microorganismos y correspondían a recién nacidos muy prematuros. Ante esta situación, el SNS ordenó mantener una vigilancia activa en las Unidades de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN), con el objetivo de reforzar el control epidemiológico.
El SNS explicó que las otras 14 defunciones estuvieron asociadas principalmente a condiciones de alta complejidad neonatal, entre ellas prematuridad extrema y sus complicaciones, anomalías congénitas complejas, como gastrosquisis y cardiopatía congénita tipo ventrículo único, además de prematuridad moderada e hipertensión pulmonar, entre otras patologías.
La institución agregó que durante el período comprendido entre el 1 y el 24 de agosto se registraron 266 nacidos vivos en el centro de salud, mientras las autoridades mantienen el seguimiento de los casos y las medidas de vigilancia correspondientes.
La Maternidad Nuestra Señora de la Altagracia permanece intervenida y, como parte del proceso de evaluación, las autoridades realizaron una auditoría de los expedientes clínicos correspondientes a los casos registrados.
El SNS informó además que 15 pacientes presentaron hemocultivos positivos. De estos, ocho permanecen ingresados en condiciones estables y reciben el tratamiento indicado, mientras que otros cuatro fueron dados de alta tras presentar una evolución favorable.
La institución señaló que, junto al centro de salud, mantiene las medidas habituales de prevención y control de infecciones, con vigilancia y seguimiento intensificados ante la situación identificada.
Entre las acciones implementadas figuran la vigilancia epidemiológica, higiene de manos, limpieza y desinfección, aislamiento y cohortización de los casos, así como el uso adecuado de antimicrobianos, con el propósito de prevenir nuevas infecciones y garantizar la seguridad de la atención neonatal.
El SNS reiteró que continuará dando seguimiento a la situación de la maternidad y a la evolución de los pacientes afectados.




