El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y la mandataria interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, protagonizaron este martes en Nueva York un encuentro sin precedentes que evidencia el nuevo acercamiento entre Washington y Caracas, menos de un año después de la captura de Nicolás Maduro.
Trump recibió a Rodríguez en el hotel Lotte Palace, durante una recepción ofrecida a líderes extranjeros con motivo de la Semana de Alto Nivel de la Asamblea General de las Naciones Unidas. La reunión se produjo después de meses de profundas tensiones entre ambos países y del restablecimiento de una relación que hasta hace poco parecía improbable.
El encuentro fue privado y no estuvo abierto a la prensa. Sin embargo, los dos gobiernos difundieron fotografías en las que Trump y Rodríguez aparecen sonrientes, una imagen que busca mostrar el nuevo entendimiento bilateral y el papel de Estados Unidos en la transición venezolana.
“ Sostuvimos una histórica reunión con el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, con quien conversamos sobre el fortalecimiento de la relación bilateral”, escribió Rodríguez en sus redes sociales.
Rodríguez, quien ocupó la vicepresidencia durante el Gobierno de Maduro antes de asumir el poder y estrechar vínculos con Washington, hablará este miércoles ante la Asamblea General de la ONU. Su intervención se producirá en medio de protestas de migrantes venezolanos y de esfuerzos de su administración por consolidar su legitimidad con el respaldo estadounidense.
La reunión tuvo lugar poco después del polémico acuerdo petrolero mediante el cual Venezuela habría cedido a Estados Unidos acceso a una parte de sus reservas de crudo. También ocurrió cerca de la prisión de Nueva York donde permanece detenido Maduro, acusado por las autoridades estadounidenses de narcotráfico.
En la reunión participaron, además, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio; el secretario del Tesoro, Scott Bessent; la jefa de gabinete de la Casa Blanca, Susie Wiles, y el subjefe de gabinete Stephen Miller.
El encuentro constituye el primero entre un presidente estadounidense y un gobernante venezolano en más de una década. El antecedente más reciente se remonta a 2015, cuando Barack Obama y Maduro coincidieron brevemente durante la Cumbre de las Américas celebrada en Panamá.
Petróleo y estrategia regional
Trump ha presentado como un éxito la operación militar del 3 de enero, en la que fuerzas estadounidenses capturaron y depusieron a Maduro en Caracas, y ha destacado los beneficios que, según sostiene, la nueva situación representa para Estados Unidos en materia energética.
Durante su discurso del martes ante la Asamblea General de la ONU, el mandatario republicano utilizó el caso venezolano para advertir a otros gobiernos latinoamericanos que Washington está dispuesto a recurrir a su poder militar para defender sus intereses en la región.
Desde el público, Rodríguez escuchó cómo Trump calificaba a Maduro de “dictador y criminal” y defendía el derecho de Estados Unidos a obtener beneficios de la operación en Venezuela, particularmente en el sector petrolero.
El acuerdo energético, que permitiría a compañías estadounidenses acceder a una parte significativa de las reservas de crudo venezolanas, ha generado cuestionamientos de sectores que consideran que la política de Washington hacia Caracas está principalmente vinculada a sus intereses petroleros y que la democratización del país ha quedado relegada.
María Corina Machado, fuera de Venezuela
Mientras Trump y Rodríguez exhibían en Nueva York el nuevo acercamiento entre ambos gobiernos, la dirigente opositora María Corina Machado permanecía en Panamá, después de que su equipo denunciara que se le ha impedido regresar a Venezuela en varias ocasiones durante esta semana.
Machado, quien entregó a Trump su medalla del Premio Nobel de la Paz en un intento por mantener un papel en el proceso de transición venezolano, sostiene que las autoridades chavistas restringen el espacio aéreo cada vez que intenta ingresar al país.
La líder opositora permanece fuera de Venezuela desde diciembre de 2025 y ha explorado distintas alternativas para regresar, entre ellas rutas marítimas y vuelos hacia islas del Caribe cercanas. Sin embargo, sus intentos se han visto frustrados, en un contexto en el que Washington mantiene su respaldo al nuevo escenario político encabezado por Rodríguez.




