El comunicador dominicano Aneudys Santos ofreció este domingo una disculpa pública a la embajadora de Estados Unidos en República Dominicana, Leah Francis Campos, por los comentarios ofensivos que dirigió en su contra hace cerca de dos meses, admitiendo que cometió un error al cuestionar aspectos personales relacionados con su fe.
A través de un video publicado en sus plataformas digitales, Santos reconoció que las expresiones utilizadas «no fueron las más apropiadas» y manifestó su arrepentimiento. Señaló que consideraba necesario pedir perdón, en primer lugar, a la diplomática «como ser humano y como dama» y, posteriormente, por su investidura como representante del Gobierno de Estados Unidos.
«No soy quien, honestamente, para cuestionar la convicción espiritual de absolutamente nadie. Si la embajadora es cristiana, amén, eso está fenomenal», expresó el comunicador, quien admitió haber empleado calificativos «erráticos», además de reconocer que fueron «inmerecidos» e «innecesarios».
Santos también apeló al mensaje cristiano del perdón y solicitó a Campos aceptar sus disculpas, afirmando que su intención era rectificar públicamente el error cometido.
Tras disculparse, explicó que su reacción estuvo motivada por su desacuerdo con la participación de la embajadora en el debate sobre el Código Penal dominicano y la libertad de expresión. Sin embargo, precisó que continúa respaldando las manifestaciones ciudadanas en torno a ese tema, aunque criticó a quienes, según afirmó, intentan obtener ventajas políticas o protagonismo personal aprovechando la discusión.
El comunicador igualmente rechazó cualquier versión que atribuyera sus declaraciones a influencias externas. «A mí no me manda nadie. El error es totalmente mío», afirmó, asumiendo toda la responsabilidad por sus palabras.
Finalmente, sostuvo que sus diferencias no responden a una postura contraria al Gobierno de Estados Unidos. Por el contrario, aseguró que en diversas ocasiones ha respaldado políticas impulsadas por el presidente Donald Trump y reiteró que su mayor equivocación fue cuestionar la vida espiritual de la embajadora, una conducta que calificó de improcedente.
La disculpa de Santos se produce después de que la diplomática estadounidense publicara un mensaje en defensa de la libertad de expresión, en respuesta a un video en el que fue calificada de «incompetente», «fascinerosa» y «ligera».




