El indicador mensual de actividad económica (IMAE) de la República Dominicana registró un incremento interanual de un 4.6 % durante el mes de julio, lo que sitúa el crecimiento promedio acumulado de los primeros siete meses del año en un 4.5 %.
Este dinamismo se logró a pesar de las tensiones geopolíticas internacionales que presionan los costos globales del petróleo y del transporte de mercancías, demostrando la solidez y resiliencia del sector privado y de las políticas fiscales del país.
El comportamiento positivo estuvo liderado de forma contundente por el sector de la construcción, que experimentó una expansión de un 8.1 % gracias a proyectos privados y a una reactivación de la inversión pública, respaldada por un aumento del 18.2 % en los créditos bancarios para esta área.
Asimismo, la manufactura de zonas francas creció un 5.5 %, impulsada por el tabaco y los productos eléctricos, mientras que la manufactura local avanzó un 3.7 % .
En contraste, la minería de oro y plata sufrió una contracción de un 15.9 %.
Por el lado de los servicios, las actividades financieras lideraron el avance con un 8.4 %, seguidas por la enseñanza con un 8.0 % .
El sector de hoteles, bares y restaurantes creció un 5.6 % gracias a la llegada histórica de 921,682 turistas solo en el mes de julio, elevando el flujo acumulado de visitantes internacionales por vía aérea a más de 5.8 millones de personas en lo que va del año.




