La mañana de este viernes 17 de julio de 2026, un fuerte sismo de magnitud 7.4 sacudió la región sur de México, provocando alarma entre la población y sintiéndose con fuerza en varias zonas fronterizas con Centroamérica, así como de forma leve en áreas de la Ciudad de México.
De acuerdo con el Servicio Sismológico Nacional (SSN), el movimiento telúrico se registró exactamente a las 08:48 horas (tiempo del centro de México). El epicentro fue localizado en el océano Pacífico, a 135 kilómetros al suroeste de Ciudad Hidalgo, en el estado de Chiapas, con una profundidad preliminar en la zona de fallas frente a las costas de México y Guatemala.
Evaluación de daños y reportes preliminares
Elementos de Protección Civil estatal y municipal activaron de forma inmediata los protocolos de revisión e inspección en las zonas vulnerables de Chiapas. De manera preliminar, las autoridades informaron que no se reportan daños materiales de consideración ni víctimas mortales que lamentar en territorio mexicano.
En algunas localidades costeras como Puerto Madero y Huixtla, la población evacuó edificios y viviendas de manera preventiva debido a la intensidad de la sacudida. El temblor también fue perceptible en amplias zonas del norte de Centroamérica, particularmente en Guatemala y El Salvador, donde los cuerpos de socorro se mantienen bajo monitoreo constante.
Sin activación de alerta sísmica en CDMX
En la Ciudad de México, el sismo fue percibido de forma leve por habitantes de edificios altos en sectores del centro y sur de la capital. Sin embargo, el Centro de Comando, Control, Cómputo, Comunicaciones y Contacto Ciudadano (C5) confirmó que las alertas sísmicas públicas de la ciudad no se activaron, debido a que la estimación de energía en los primeros segundos no superó los niveles preestablecidos para disparar los altavoces urbanos en la capital, dada la distancia del epicentro.
Recomendación oficial: Las corporaciones de Protección Civil exhortan a la ciudadanía a mantenerse informada únicamente mediante canales oficiales, revisar las estructuras de sus viviendas tras el evento y reportar cualquier anomalía o grieta de riesgo a las líneas de emergencia 911.



