En una medida impulsada por la persistente crisis de componentes que golpea a la industria tecnológica, Microsoft anunció una nueva actualización al alza en los precios de su catálogo de consolas Xbox Series X y Series S a nivel global, además de ciertos controles y accesorios oficiales. Los incrementos, que entrarán en vigor a partir del próximo 1 de agosto de 2026, representan el tercer reajuste tarifario que aplica la marca desde 2025.
El ajuste contempla un incremento de 100 dólares (o euros, según la región) para las versiones con 512 GB de almacenamiento y de hasta 150 dólares para los modelos equipados con 1 TB. Al mismo tiempo, la compañía tecnológica confirmó que dejará de fabricar y vender la versión especial de 2 TB (Xbox Series X Galaxy Black), la cual será retirada progresivamente de los aparadores a medida que se agote el inventario disponible en las tiendas.
De acuerdo con las explicaciones de Microsoft, la drástica decisión responde a un encarecimiento sin precedentes en los costos de los materiales de fabricación, especialmente en los módulos de memoria RAM y los sistemas de almacenamiento SSD. El valor de estos componentes se ha multiplicado por más de 2.5 veces en los últimos meses debido a la alta demanda de infraestructura destinada a la Inteligência Artificial y los centros de datos, previéndose un escenario de escasez que podría extenderse hasta 2027.
Con este nuevo ajuste comercial, los precios de referencia internacional para el ecosistema de hardware de Xbox quedarán de la siguiente manera:
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Xbox Series S (512 GB): Sube de $399.99 a $499.99 dólares.
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Xbox Series S (1 TB): Sube de $449.99 a $599.99 dólares.
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Xbox Series X Digital (1 TB): Sube de $599.99 a $749.99 dólares.
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Xbox Series X (1 TB con lector de discos): Sube de $649.99 a $799.99 dólares.
Analistas del sector de los videojuegos recuerdan que, a diferencia de otros dispositivos de consumo como los teléfonos móviles o las computadoras, las consolas de sobremesa suelen comercializarse con márgenes de ganancia mínimos o incluso por debajo de su costo de producción, volviéndose sumamente vulnerables ante la inflación en la cadena de suministros.
Para amortiguar el impacto financiero en los consumidores, Microsoft adelantó que reforzará sus programas de financiamiento en cuotas sin interés mediante alianzas con tiendas como Amazon y la Microsoft Store. Asimismo, impulsará un programa oficial de recompra de consolas usadas a cambio de crédito en tienda, cuyos equipos serán reacondicionados y vendidos posteriormente con descuentos de hasta 100 dólares respecto al nuevo precio de lista.



