A partir del 3 de julio de 2026, las transferencias electrónicas y la emisión de cheques en la República Dominicana estarán sujetas a un aumento en el impuesto aplicado a estas operaciones, como parte de la implementación de la Ley 30-26 de Medidas Pro Crecimiento Económico, Simplificación Fiscal y Mitigación de la Crisis Internacional. El gravamen pasará de 0.15 % a 0.20 %, según el calendario establecido por la Dirección General de Impuestos Internos (DGII).
La medida afectará las transacciones financieras gravadas realizadas a través del sistema bancario, aunque continuarán exentas operaciones como los retiros de efectivo, las compras con tarjetas de crédito, los pagos a la Tesorería de la Seguridad Social (TSS) y el pago de impuestos.
Datos de la DGII indican que entre enero y abril de 2026 el impuesto de 0.15 % sobre transferencias electrónicas y cheques generó RD$6,873.9 millones en recaudaciones. Con el incremento de la tasa, el Gobierno proyecta obtener entre RD$40,000 millones y RD$50,000 millones adicionales como parte de la reforma fiscal.
El aumento forma parte de un calendario de aplicación gradual de la Ley 30-26, que también contempla otros cambios tributarios con fechas de entrada en vigor durante 2026 y en los ejercicios fiscales posteriores.



