El Partido de la Liberación Dominicana advierte:” No se puede seguir normalizando las muertes a manos de la Policía”
La sociedad dominicana merece una institución policial moderna, respetuosa de los derechos humanos y preparada para manejar situaciones de tensión con criterio, prudencia y estricto apego a los protocolos.
De esa forma se expresó el Partido de la Liberación Dominicana su profunda consternación por la muerte del joven Darlin Mercado Reyes, ocurrida durante un procedimiento policial en el sector Herrera, municipio Santo Domingo Oeste.
La organización política manifestó su pesar por intermedio de su vicepresidenta, Zoraima Cuello, en compañía del también vicepresidente, Yván Lorenzo, junto a José Dantés Díaz y Elías Cornelio, en representación del Comité Político, Sigfrido Pared Pérez, de la Comisión de Seguridad y defensa y del Doctor Rafael González, Joselyn Sánchez, Patricia Veras y Adolfo Rodríguez, de la Secretaría de Salud en la rueda de prensa de este lunes en la Casa Nacional Reinaldo Pared Pérez.
El PLD resaltó que estos hechos exigen una investigación independiente y transparente, y el establecimiento de todas las responsabilidades que correspondan conforme a la ley ya que, en un Estado de derecho, los procedimientos policiales existen precisamente para evitar el uso desproporcionado de la fuerza.
Refiere que, ante una infracción administrativa, como la falta de documentos de un vehículo, la respuesta debe ser la aplicación del procedimiento establecido por la ley; nunca una actuación que termine con la pérdida de una vida humana.
Recordó que este no es un hecho aislado puesto que, en septiembre de 2025, el PLD advirtió públicamente sobre el patrón creciente de muertes por intervención policial: solo en el primer semestre de aquel año, el seguimiento periodístico registró 82 casos de muertes en presuntos intercambios de disparos.
Diez meses después, el país sigue lamentando tragedias que pudieron y debieron evitarse. Y de acuerdo a medios de comunicación, al día de hoy van 147 muertes a manos de la policía.
¡Basta ya de los abusos policiales! Basta ya de actuaciones que deterioran la confianza de la ciudadanía y empañan el trabajo de los miles de agentes que cumplen su deber con honor y profesionalismo.
Entre 2024 y 2025, el Estado dominicano destinó RD$8,389 millones a la reforma policial y la ciudadanía tiene derecho a preguntarse qué resultados ha producido esa inversión. No podemos seguir llamando reforma policial a un proceso que, en la práctica, ha priorizado la adquisición de equipos, uniformes y cambios administrativos.
La verdadera reforma debe comenzar por la capacitación permanente en el manejo de crisis, el control emocional y la salud mental, la mediación de conflictos y el uso proporcional de la fuerza, junto a la ruptura de la estructura existente.
El PRM en 2020 prometió al país que la reforma policial reduciría la delincuencia en un 50% en dos años. Pero las reformas no se miden por los discursos ni por los anuncios: se miden por lo que ocurre todos los días en las calles, por la conducta del último policía que viste un uniforme
Por ello, en el PLD exige que el caso del joven Darlin sea esclarecido hasta sus últimas consecuencias, mediante una investigación penal independiente y transparente, y que se identifiquen y sancionen las responsabilidades que correspondan conforme a la ley.
La suspensión inmediata de los agentes involucrados mientras dure las investigaciones y la preservación íntegra de todas las evidencias, incluidas las grabaciones disponibles.
Que este lamentable hecho marque un punto de inflexión para impulsar una reforma policial verdadera, centrada en la formación humana y profesional de los agentes y no solo en salarios, equipos y estructuras.
Ningún dominicano ni dominicana debe perder la vida durante un procedimiento que pudo y debió resolverse aplicando los protocolos y métodos correctos. La autoridad de un policía no se mide por su capacidad de disparar un arma; se mide por su capacidad de resolver un conflicto sin tener que usarla. Mientras no entendamos eso, seguiremos lamentando tragedias que pudieron evitarse.



